jueves, 5 de diciembre de 2013

Que debe hacer España, tras conseguir su salida de la recesión



España ha conseguido salir, después de mucho tiempo, de la fase de recesión de su economía, además observamos una mejora tanto de las expectativas como de la confianza que los inversores y organismos tienen de la economía española. Sin embargo, hay mucho que hacer aún. 

Por ello, España confía en una Unión Europea que propicie la reactivación en lugar de retrasarla más. Y es que el ritmo de la recuperación en España estará condicionado por diversos factores tanto internos como externos:

Reformas estructurales y fiscales. Disciplina presupuestaria. El Ejecutivo debe llevar acabo reformas como: la racionalización de la Administración Pública, la reforma del sistema de pensiones y una reforma fiscal que solucione el problema de la financiación autonómica y local y favorezca a empresas (rebaja del Impuesto de Sociedades), pymes y emprendedores, además de gravar a las grandes fortunas nacionales. Acabar con la restricción crediticia es necesario para poder reactivar la economía. Asimismo, el Gobierno no debe descuidar el cumplimiento de los objetivos de déficit público.

Reactivación del crédito. Como hemos señalado anteriormente, es necesario acabar con la sequía de financiación bancaria para impulsar la recuperación. Los mercados de capitales se han reabierto pero solo para las grandes empresas, pero no para las pymes (90% del tejido empresarial español). Algunas entidades pronostican que, tras finalizar la recapitalización de la banca se irá reabriendo el crédito para hogares y familias. Sin embargo, hay algunos factores que pueden cambiar estos pronósticos tan esperanzadores, por ejemplo, la normativa de Basilea III.

Incremento de las inversiones. España necesita acabar con el círculo vicioso creado entre la elevada tasa de paro y el débil consumo interno, algo que ha estancado el crecimiento hasta ahora. Para acabar con este problema son necesarias inversiones que den lugar a nuevos proyectos empresariales, que contribuyan a la mejora de la productividad y de la competitividad de la economía española y que generen empleo. El fuerte incremento de las exportaciones, experimentado por España en los últimos meses, puede ayudar a dar ese primer impulso que necesita la economía.

Situación en Europa. La reactivación de España depende en gran medida de las grandes economías de la Eurozona. En estos momentos, las dudas se concentran en Francia, cuyo PIB se contrajo un 0,1% en el tercer trimestre. La reciente bajada de tipos del BCE, hasta mínimos históricos (0,25%), refleja su preocupación por la recuperación en la zona euro y por la delación (que haría más pesada la deuda de los países miembros). España posee una deuda pública del 93% del PIB, y se prevé que entre finales de 2013 y principios de 2014 está deuda alcance el 100% del PIB.

Una moneda estable. Un euro en niveles limitados y estables es otro requisito esencial para la recuperación de España. Nuestro país compite principalmente en precios, por lo que una subida en la cotización del Euro sería muy perjudicial tanto para empresas como para la reactivación de la economía doméstica. Los expertos esperan que la economía española crezca un 0,5% en 2014, como pronostican desde Bruselas; o un 0,7%, como prevé el Gobierno, dependerá de la correcta aplicación de todo lo nombrado anteriormente.


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Autor: Antonio José Amante Enrique
Twitter: @amante1993

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