martes, 3 de diciembre de 2013

9 maneras tontas de echar a perder tu smartphone y tus datos


Hace algunos (ya bastantes) años, en nuestros móviles no almacenábamos mucho más que la libreta de direcciones, o más bien de números de teléfono, que normalmente residía en la propia tarjeta SIM. Sin embargo, ya en aquellos tiempos, perder el móvil podía ser una verdadera tragedia si teníamos muchos contactos almacenados que no podíamos recuperar de otra forma.  

Pues bien, con los smartphone actuales guardamos infinitamente más datos sensibles y valiosos, como fotos, vídeos, mensajes de correo, redes sociales, datos de nuestras cuentas bancarias, información detallada de contactos y mucho más… Casi tenemos media vida en nuestro teléfono y sin embargo parece que no somos capaces de tomar las precauciones necesarias para proteger el terminal y sus datos.
En esta mini guía, te mostramos algunos de los mayores errores que puedes cometer con tu smartphone y que pueden poner en peligro su integridad o la de los datos que atesores. Si en alguna te ves reflejado, no dejes de actuar, o al menos sé consciente del peligro al que te expones.
1.- Déjalo a la vista en restaurantes, bares, y otros lugares públicos. Ya sabes, llegas a un sitio y dejas sobre la mesa las cosas que te estorban, como las llaves y el móvil. Y es que quieres tenerlo a la vista por si te llaman o te llega un mensaje, así que quizá también puedes dejar el bolso o la mochila abiertos o semi abiertos con el móvil asomando. Así, todo el mundo, incluso los amigos de lo ajeno, saben que tienes un smartphone de gama alta nuevecito.
2.- Llévalo de cualquier manera. Tú quieres lucir tu precioso teléfono sin fundas ni carcasas, porque así es como realmente lo disfrutas. De acuerdo, si eres de los que quiere llevar el teléfono “desnudo”, al menos toma unas mínimas precauciones para mantenerlo en forma y a salvo de golpes. No lo lleves en el bolsillo con llaves o monedas, o suelto en un bolso o mochila lleno de objetos que lo puedan arañar o golpear. Tampoco lo lleves en el bolsillo trasero del pantalón y te sientes encima de él en cualquier lugar: para cuando te quieras dar cuenta de que había algo que podía dañar tu teléfono será tarde. En cualquier caso, si lo llevas sin funda o carcasa, es inevitable que acabe mostrando el paso del tiempo en forma de arañazos o golpes, aunque esto no es intrínsecamente malo si no tienes intención de vender tu terminal. Por otro lado, si te gusta conservar el aspecto de tu teléfono, no hay nada como protegerlo con una funda o carcasa. No lucirá igual de espectacular, pero hay fundas y carcasas para todos los gustos y si dentro de un tiempo quieres vender o regalar tu smartphone agradecerás haberlo mantenido con el mejor aspecto posible.
3.- No sincronices los contactos. Total para qué, siempre podrás ir recuperándolos cuando te llamen o buscando entre tus mensajes de correo, tus agendas en papel… En serio, si todavía no tienes tus contactos sincronizados con el ordenador o mejor con el ordenador y con la nube (ya sea con una cuenta Gmail, Live.com o como sea), te expones a perder información muy valiosa, como direcciones de clientes, amigos, familiares.

4.- No hagas una copia de las fotos ni de los vídeos. Al igual que perder los contactos te pueden hacer perder dinero u oportunidades, perder tus fotos puede hacerte perder recuerdos muy importantes que no vas a recuperar jamás. Así, sincroniza las fotos con tu ordenador o descárgalas en una carpeta. Y mejor todavía, si tienes algún tipo de almacenamiento en la nube como iCloud, Dropbox, Google Drive, o Skydrive, úsalos. Otra buena idea es compartir tus fotos con familiares, o tener un disco duro en casa en el que hagas copias de seguridad. Con respecto a los vídeos, aplica los mismos principios, aunque en este caso es más práctico tener un disco como copia de seguridad, o incluso puedes subir vídeos de modo privado a YouTube y compartirlos sólo con quien desees.

5.- Si tienes un iPhone, no actives iCloud ni “Buscar mi iPhone”. En realidad tu quieres el iPhone para presumir, así que eso son cosas de los “frikis informáticos”. Pues bien, es algo que te llevará tres minutos: crear tu cuenta iCloud, activarla y activar el “Buscar mi iPhone”. Así, si te lo olvidas en algún sitio o te lo sustrae alguien con poca experiencia, puedes encontrarlo o, al menos, recuperar la información del teléfono desde la nube y borrar de manera remota el terminal si se conecta a InternetSi tienes un móvil Android, es una buena idea activar el Administrador de dispositivos Android, que ofrece básicamente las mismas funciones que el Buscar mi iPhone de iOS. Puedes localizar el teléfono, hacer que el timbre suene al máximo volumen (por si lo has dejado en casa y no recuerdas dónde) y también puedes bloquearlo y bórralo de manera remota. 
6.- No pongas contraseña. En realidad es un engorro tener que teclear una contraseña. Así que, mejor, deja tu móvil sin ella para poder activarlo rápidamente. Lo malo es que igual de rápidamente puede entrar cualquiera para espiar tus mensajes de WhatsApp, tus contactos, tus mensajes de correo…  de paso, si eres de los que apuntas cosas sensibles como números de tarjeta y contraseñas en el bloc de notas o en mensajes de correo, lo dejas todo en manos de quien se haga con tu terminal. Como poco, se lo pones muy fácil a quien quiera borrar rápidamente el teléfono para venderlo sin dejar rastro.
7.- Activa el compartir Wi-Fi, incluso sin contraseña, el Bluetooth déjalo visible y conéctate a las Wi-Fi abiertas. Son cosas que te hacen más cómodo el uso del teléfono, así puedes compartir la conexión para tu portátil o mandar cosas por Bluetooh al teléfono… Del mismo modo, si hay una Wi-Fi abierta, ¿por qué no conectarte? Total, ¿cuántos hackers van a haber en esta sala del aeropuerto? Pues bien, lo peligroso no es que haya un hacker sino que hay otros ordenadores o smartphones infectados con programas espía que vayan buscando de manera desatendida a otros dispositivos desprotegidos. Del mismo modo, en muchas redes Wi-Fi abiertas, la información viaja sin cifrar, lo que hace mucho más fácil acceder a los datos que viajan por ella.
8.- Olvida el software de serie, eso es para cobardes. Si tienes un iPhone, ¿para qué vas a pagar por las aplicaciones de la tienda oficial? Lo mejor es hacerle un Jailbreak para poder instalar todas las aplicaciones y modificaciones del sistema que te de la gana y gratis. Del mismo modo, si tienes móvil Android, activa el usuario root para poder instalar lo que quieras sin restricciones. Y al instalar programas, no te fijes mucho en el tipo de accesos que te solicitan ni si viene de un desarrollador desconocido. En serio, si usas un iPhone y lo desbloqueas para instalar aplicaciones que no han pasado los filtros de Apple te estás exponiendo a que entren en tu smartphone programas que pueden espiar todo tipo de datos. Y en el caso de Android, sucede lo mismo si tienes activado el usuario root o instalas aplicaciones sin firmar.  Por otro lado, cuando instales un programa revisa bien a qué tipo de recursos le das acceso y sospecha de las aplicaciones que quieran acceder a tus datos sensibles como los contactos.

9.- No hagas caso a las actualizaciones de seguridad. ¿Si no trae nuevos iconos más bonitos, para qué quieres entonces actualizar? Pues bien, al contrario de lo que sucede con un sistema operativo nuevo, con el que a veces es buena idea esperar unos días para ver si surgen problemas que te puedan afectar, como aplicaciones que no funcionen, problemas con la batería o de cualquier otro tipo; cuando en tu sistema de actualización aparezcan actualizaciones de seguridad, es conveniente descargarlas e instalarlas.



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