lunes, 25 de noviembre de 2013

6 claves que te permitirán cambiar tu vida

vida, alegría

Decía el gran poeta mexicano Octavio Paz que “las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo al cambio”.

La inmovilidad, en muchos casos, es peor que los riesgos que tomamos al enfrentar un cambio vital, pero el cerebro humano se acomoda fácilmente a la rutina y salir del carril que tenemos marcado requiere de esfuerzo y dedicación. 

En economía, el coste de oportunidad representa aquello a lo que renunciamos cuando tomamos una decisión y no otra. En la vida tenemos múltiples opciones y elegir “que todo siga como está” es lo más sencillo. Pero tiene un coste: estamos dando la espalda al resto de alternativas que podrían hacernos más felices. Cambiar no es sencillo, pero todos tenemos hábitos, costumbres o manías que haríamos bien en modificar. Estas son siete claves que nos ayudarán a protagonizar grandes cambios vitales. 

1. Para cambiar necesitas querer cambiarParece una obviedad, pero no lo es. No es fácil saber exactamente las cuestiones que queremos modificar en nuestro día a día. Muy pocas personas afirmarían que no tienen nada que cambiar en su vida, pero a buen seguro les costaría hacer una lista con los aspectos concretos de su comportamiento con los que no están a gusto. Por otro lado, identificar un problema no significa que realmente estemos dispuestos a hacer el esfuerzo para solucionarlo. Todo cambio tiene un coste y unas consecuencias, y tenemos que estar dispuestos a afrontarlas porque creemos que merecerá la pena. 

2. No desperdicies los momentos de inspiraciónEn nuestro devenir cotidiano tenemos momentos en los que somos conscientes de que necesitamos un cambio, pero solemos pasarlos por alto. Y nuestra memoria es precaria: pasados unos minutos nos hemos olvidados de que era imperante modificar tal o cual comportamiento. Estos momentos de inspiración, dramáticos pero fáciles de ignorar, son clave para apostar por el cambio. 

3. Piensa en grande 
Nuestro ritmo de vida nos empuja a hacer demasiadas cosas a la vez, casi de forma automática, sin que nos dé tiempo a pensar a qué nos dedicamos realmente. Esto hace que nos olvidemos de pensar si realmente nos gusta la forma en que nos movemos por la vida. Para afrontar un gran cambio hay que pensar en grande, profundizando en el conocimiento de aquello que es más importante en nuestra vida.Dejarse llevar es la opción de los cobardes, y la cobardía provoca infelicidad. 

4. Ten claro que todo éxito llega a través del cambio 
En ocasiones creemos que nuestra situación puede cambiar sin que nosotros hagamos nada por cambiarla. Pensamos que llegará alguien o algo (la lotería, el gobierno, tu jefe, la familia…) que nos hará la vida más fácil, pero no es verdad.“Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”, decía Alexei Tolstoi. La realidad es que confiar en la esperanza de que las cosas cambien solas es una opción más arriesgada que apostar por modificarlas: los cerditos sólo se salvaron del lobo cuando se mudaron de casa. 

5. Asume los riesgos 
Todo cambio tiene un riesgo, pero peor es no hacer nada, aunque no sepamos si vamos a tener éxito. “Si algo he aprendido durante todo el tiempo que llevo dedicándome a la educación”, explicaba el autor de El Cambio (Conecta), Richard Gerver, a El Confidencial, “es que no aprendes nada nuevo haciendo las cosas bien, aprendes algo nuevo cuando cometes un error o te das cuenta que no sabes algo o no sabes cómo hacerlo”. Debemos vencer el miedo al cambio, y abrazar los riesgos que conlleva, pues la inacción es generalmente la peor opción. 

6. Ama la vida 
Todos tenemos algo que mejorar en nuestra vida. Hay quien sólo necesita cambiar un hábito o una costumbre y quien tiene que dar un giro de 180 grados, pero todos tenemos que amar la vida para querer que cambie. La inmovilidad es propia de la muerte, no de la vida. 



Fuente: El confidencial

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